'The darkest hour can be behind us if we come together,' at the 2018 BE LOUD Breakfast

(En español.) The first time I heard about KCSARC’s BE LOUD Breakfast, I was still in graduate school. That year I did not participate due to a combination of complicated childcare arrangements and early morning classes. Later that day, I met with some of my classmates who had attended the event and even volunteered at an ungodly hour. They were so moved and inspired that I realized immediately I had missed out on something big. I did not want that to happen again.

I have often wondered why KCSARC chooses to host a breakfast instead of a luncheon or a dinner as most organizations do. I don’t really know the reasons behind it, but last year, as I sat teary-eyed listening to a courageous survivor tell their story, it dawned on me that it makes so much sense to come together as the day begins.

Since time immemorial, early morning has been the time for hope, a time for new beginnings, clarity, and endless possibilities. The BE LOUD Breakfast highlights precisely that: the darkest hour can be behind us if we come together. 

Every time I am asked what I do for a living, I follow my response with a self-prompted disclaimer: it is not as glum as it sounds. Actually, my work is the opposite of glum; it is hopeful and luminous. I come to work every morning to witness the incredible resilience of the human spirit.

We hear a lot about post-traumatic stress and its ugly and painful grip, but we rarely hear about post-traumatic growth.

Most people who come to KCSARC recover from trauma and go on to live fruitful and fulfilling lives. And not only that; many of them find deeper meaning to their lives than before, because experiencing the pain of trauma unlocks in them an inner strength that had been dormant.

We look into the abyss with our clients, and then we stand by them as they look up into their future.

Our BE LOUD Breakfast offers a glimpse into this powerful healing journey.  It carries us beyond the pain and the suffering, and into the light and the hope. This year, more than ever, we realize that there is still so much work to do. It may seem unsurmountable at times, but we can get closer to the light as we come together.

The day is young, the road lies ahead—I hope to see you there. Register for the BE LOUD Breakfast now.

Agustina Colombo Eiff is a bilingual, bicultural Licensed Social Work Associate Independent Clinical (LSWAIC) in Washington who has been working with English and Spanish-speaking survivors of sexual assault at KCSARC since 2015. 


La primera vez que me invitaron al desayuno de KCSARC todavía estaba haciendo mi posgrado. Ese año no pude asistir, agobiada como estaba con las dificultades con el cuidado de los niños y algunas clases que empezaban muy temprano. Recuerdo que ese día me encontré con varios compañeros de clase que sí habían participado, algunos de ellos como voluntarios desde la madrugada. Todos ellos estaban tan conmovidos por la experiencia que inmediatamente supe que me había perdido de algo verdaderamente importante, y que ésta iba a ser la primera y única vez que me lo perdiera. 

Muchas veces me pregunté por qué KCSARC ofrece un desayuno y no un almuerzo o una cena, como hacen la mayoría de las organizaciones. No sé, de hecho, cuáles son los motivos, pero el año pasado, mientras escuchaba a un sobreviviente dar su testimonio y hacía un esfuerzo por contener las lágrimas, de pronto me di cuenta de algo: desde tiempos inmemoriales las primeras horas de la mañana están asociadas con la claridad, con un nuevo comienzo y con las infinitas posibilidades que trae el nuevo día. El desayuno de KCSARC destaca precisamente eso: que cuando unimos nuestros esfuerzos podemos dejar atrás la oscuridad. 

Cada vez que me preguntan de qué trabajo, después de responder siempre agrego una breve aclaración: no es tan tremendo ni tan oscuro como parece. De hecho, es todo lo contrario; es un trabajo lleno de luz y de esperanza. Cada día tengo la oportunidad única y el privilegio de ser testigo de la resiliencia del espíritu humano.

Oímos hablar mucho del estrés postraumático y del dolor y el sufrimiento que no cejan, a veces durante años. Sin embargo, poco se dice del crecimiento postraumático. La gran mayoría de los sobrevivientes que llegan a KCSARC no sólo se recuperan de su experiencia traumática, sino que llevan vidas plenas y fructíferas. Más aún: muchos de ellos encuentran un sentido más profundo a su existencia, como si el trauma hubiera despertado un potencial que yacía dormido. Miramos hacia el abismo junto a nuestros clientes, y estamos a su lado cuando tornan la mirada hacia el futuro. 

El desayuno de KCSARC nos permite entrever un destello de este proceso, nos lleva más allá del dolor y de la oscuridad, hacia el territorio de la luz y la esperanza. Este año nos damos cuenta más que nunca de lo necesario que es nuestro trabajo y de cuánto queda aún por hacer. Por momentos parece demasiado, pero cada vez que aunamos esfuerzos nos acercamos más hacia la luz.

Está rompiendo el alba, el camino se abre a nuestros pies. Ahí los espero.

Inscríbanse aquí para participar en el desayuno.

Agustina Colombo Eiff es trabajadora social bilingüe y bicultural. Trabaja como terapeuta en KCSARC desde 2015 con sobrevivientes de violencia sexual. 

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